UNA SUERTE
Me hace entrar en mi nuevo hogar con los ojos vendados. Imagino la entradita: pintada de blanco, plafón al techo, un mueblecito tocador con cajones, sin patas, cogido a la pared, rectilíneo todo, de fácil acceso. Así me lo describieron mis padres. Ya sin escaleras, mi dormitorio a la izquierda, con baño en suite. Dice que es mejor que sea el mío, que así tengo que moverme menos. También me dice que ha sido una suerte vender tan rápido la casa y comprar tan baratito. Y que me adapte tan bien a la silla de ruedas. Yo casi no contesto. No quiero ni preguntarle por mi moto.

UNA SUERTE
Juan Manuel, menudo final! Muy buena apuesta.
ResponderEliminarBesicos muchos.
Gracias Nani, lo seguimos intentando.
EliminarBesitos.
Ups!!!! Me has sorprendido , no me esperaba el final!!! Muy bueno!! saludos y excelente semana!!
ResponderEliminarGracias Eli. Es una alegría para mí que te guste y que sigas mis relatos. Nos leemos. Besitos.
Eliminarinteresante tu manera de ver la vida de tus letras
ResponderEliminarabrqzos desde Miami
Gracias por pasarte a leer. Me alegro de parecerte interesante escribiendo.
EliminarTus textos están llenos de poesía y de vivencias. Nos leemos.
Abrazo desde Málaga, España.